¿Por qué razón ondea en Jueves Santo la enseña nacional a media asta? ¿A quién rinde luto oficial la bandera de todos los españoles?
Algo parecido planteó Gaspar Llamazares en el Congreso (el de los Diputados) allá por Mayo, antes de que en el Congreso (el del PSOE), Zapatero y compañía jugaran a imaginarse un estado “más laico”.
La respuesta se hizo esperar quién sabe si por casualidad, o porque el Gobierno estaba esperando a ver qué es lo que se decidía en el cónclave socialista al respecto.
Una vez que Zapatero y compañía decretaron que con contemplar una nueva Ley de Plazos (en relación al aborto) ya era suficiente para que quienes votaron útil perciban al PSOE como la izquierda, la Secretaría de Estado de Relaciones con las Cortes deshojó la margarita: “La especificidad del tratamiento de la bandera por las Fuerzas Armadas y la inclusión de elementos religiosos en ceremonias militares vienen recogidas en diversas normas, entre otras, en la Lev 39/1981 que regula el uso de la bandera de España; el Real Decreto 834/1984 que aprueba el Reglamento de honores Militares y la Orden Ministerial por la que se regulan las festividades de las fuerzas armadas”, que es más o menos lo mismo que decir que "la parte contratante de la primera parte será considerada como la parte contratante de la primera parte y la parte contratante de la segunda parte…" solo que con menos ingenio y gracia que Groucho Marx.
Todo ello para no reconocer lo que es obvio. Pese a que el art. 16.3 de la Constitución es taxativo -“ninguna Confesión tendrá el carácter de Estatal”-, un Gobierno Socialista (dirigido por Felipe González) decretó que, además de a sus Altezas Reales y a las autoridades políticas, civiles y militares, “Al Santísimo Sacramento se le tributarán los honores especiales” (Art. 2 RD 834/1984) “con posición de descanso desde la iniciación de la Santa Misa hasta el Sanctus y de firmes desde este momento hasta la Consagración”.
Unos años más tarde, con Aznar espoleado por su mayoría absoluta, el Ministerio de Defensa reguló el calendario de días festivos. De rondón, y en la penúltima línea se establece que en las festividades de Semana Santa, se celebrarán los actos conmemorativos y se utilizarán las uniformidades y engalanados que se encuentren establecidos (banderas a media asta incluidas). Toda una demostración de lo que algunos entienden por Patriotismo Constitucional.
Tras la maraña legal, subyace una pregunta esencial y que requiere de una respuesta sincera: ¿tiene el Gobierno actual voluntad y valentía para sacar la religión del ámbito castrense? Mucho me temo que, cuando se trata de Trono y Altar, el PSOE prefiere mirar para otro lado.
Publicado en el Aldelanto el lunes 11 de Agosto de 2008










